jueves, 10 de enero de 2013

10 barrios encantadores


10 barrios encantadores

Distritos con tirón y apartados de las rutas turísticas, desde París a Hong Kong

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Son calles de grandes ciudades como Nueva York o Buenos Aires no demasiado renombradas en las guías, donde sus habitantes permanecen a salvo de la gran masa turista y guardan al viajero más curioso un buen puñado de sorpresas: desde bares dechobab (sushi) y kimchi en Toronto hasta un tranquilo barrio bohemio en Tokio, repleto de galerías de arte y tiendas de segunda mano, a solo dos paradas del frenético ajetreo de Shibuya.

01 El otro Montmartre

Belleville, París

Parque de Belleville, en París. / JACQUES LOIC
Ubicado en la segunda colina más alta de París, parece un Montmartre alternativo donde no hay que soportar hordas de turistas para poder disfrutar de impresionantes visitas de la ciudad. Se aconseja comprar comida (argelina, china o francesa) en la Rue de Belleville los martes y viernes, e ir de pic-nic al tranquilo parque del barrio. Esta zona del noreste de la urbe, cuna de la mítica cantante Edith Piaf, es hoy una zona multicultural a la que desde 1920 han llegado muchísimos inmigrantes de todas partes. Sus calles adoquinadas están llenas de panaderías norteafricanas, locales para fumar con narguile, casas ocupadas por artistas y bares asiáticos.
El emblema del barrio es el mercado al aire libre que se celebra cada martes y sábado en el Bulevard de Belleville. Un parque ocupa la colina del barrio, ofreciendo una vista realmente impresionante de París. Se puede llegar en metro hasta Belleville, Pyrenées o Jourdain. Se dice que Edith Piaf nació en la farola de las escaleras de la Rue de Belleville.

02 Un viaje a Corea... en Canadá

Koreatown, Toronto

Escaparate de un restaurante en el barrio de Koreantown, en Toronto (Canadá). / LONELY PLANET
Toronto es la ciudad más multicultural del mundo (así figura en algunosrankings). Podemos dar una auténtica vuelta al mundo paseando por sus desconocidos barrios étnicos, y uno de los que no defrauda nunca es Koreatown. Para cambiar de continente basta con tomar Bloor Street hacia el oeste y dirigirse más allá del Bloor Cinema y los almacenes Honest Ed. El barrio es un cuadrilátero entre Christie y Bathurst St. Los indicadores bilingües de las calles orientan hacia los bares de chobab (sushi) y las cantinas que sirven kimchi; también se puede entrar en el PAT Central Market, un supermercado con verduras exóticas y bibimbaps (literalmente “comidas mezcladas”). Por la noche, hay que acudir a un noraebang, un bar con karaoke de estilo asiático que dispone de reservados. El mejor momento para visitarlo es el primer fin de semana de junio, cuando se celebra el Dano Festival, con danzas coreanas, música y artes marciales.

03 Bohemios a orillas del Meguro

Naka-Meguro, Tokio

Cerezos en flor en el barrio de Naka-Meguro, en Tokio. / MAI MICHITSUJI
Durante los ataques aéreos de la Segunda Guerra Mundial, los tokiotas desesperados se lanzaban al río Meguro. Hoy acuden a las cafeterías y a las tiendas la moda que ocupan sus orillas. Puede que los fantasmas bélicos ronden por este distrito del centro-sur de Tokio – a dos paradas del cruce de Shibuya- pero sus habitantes miran hacia delante. Tras unas décadas de decadencia, ahora es uno de los barrios tomados por los jóvenes bohemios recién graduados que buscan alquileres baratos. Está lleno de galerías de arte y tiendas con artículos de todo tipo, también de segunda mano. Es un buen sitio para conocer los restaurantes a los que van los auténticos tokiotas, fuera de circuitos turísticos, como el Kushiwakamaru, perfecto si te gusta el yakitori.
Los puntos de visita obligada en el barrio son el templo Daien-ji, el Meguro Museum of Art y el extraño Museo Parasitológico. El primero, entre árboles, data de 1615 y es muy fotografiado. El Museo de Arte apuesta por los artistas locales pero también acoge exposiciones internacionales de altura. El parasitológico es, probablemente, uno de los más desagradables del mundo. La pieza más repugnante es una tenia de 8,8 metros de largo que vivía en el cuerpo de un hombre de Yokohama. Original, sí, pero también prescindible. Más allá de tan peculiar muestra hay otro barrio de diseño muy prometedor, el MISC.

04 Espíritu kiwi, en un solo barrio

Waitakere, Auckland (Nueva Zelanda)

Aunque forma parte de Auckland, su ambiente no tiene nada que ver con el del resto de la urbe neozelandesa. A veinte minutos en automóvil del centro, Waitakere condensa lo mejor del país, pero de forma absolutamente relajada: playas de arena blanca perfecta para hacer surf, una selva virgen para pasear, colinas que permiten practicar senderismo y pequeñas bodegas para brindar por encontrarse en este lugar. Se puede echar un vistazo a las obras de arte del mercado Titirangi el último domingo de mes, o comprar frutas y verduras frescas en algún puesto de la carretera. También es posible correr una maratón (www.waitakerehalf.co.nz), realizar una excursión por la cordillera de Waitakere o relajarse en la legendaria playa de Piha (www.piha.co.nz). A los habitantes de esta zona de la ciudad se les conoce como westies y son todavía más tranquilos yeco que el resto de los ciudadanos de Auckland, que ya es decir.

05 Relax multicultural en Brooklyn

Williamsburg, Nueva York

Esquina de la calle 6 con Bedford Street, en Williamsburg, Nueva York. / JACQUES BEAUCHAMP
El paraíso de los hipsters, con almacenes y naves industriales reconvertidos en lofts. Los músicos que pululan por los bares de la Bedford Avenue confraternizan con la inmigración puertorriqueña, italiana y judía, lo que crea en esta zona de Brooklyn un ambiente relajado y cosmopolita. Desde Manhattan se puede cruzar a pie el puente de Williamsburg y deambular por sus galerías de arte (60 como mínimo), tiendas de discos y restaurantes étnicos. Como experiencias del barrio recomendamos probar la cerveza de la Brooklyn Brewery (la última que queda de las muchas que antes había en este barrio), asistir a los conciertos al aire libre en la piscina de McCarren, o dar clases de trapecio en el Streb Laboratory. Para espíritus algo más convencionales, los Busch Gardens (www.buschgardens.com) son un parque de atracciones muy representativo.

06 Curiosidades decimonónicas

Crystal Palace, Londres

Figuras de dinosaurios en el parque que rodeaba al Crystal Palace original (de 1851), en Londres, destruido por un incendio en 1936. / LOUIE PSIHOYOS
A mediados del siglo XIX, el Crystal Palace transformó el sureste de Londres. Hoy todavía da nombre a este barrio del este de la ciudad. El palacio de cristal fue un gran edificio construido totalmente con vidrio, erigido originalmente en Hyde Park e inaugurado en 1851 con motivo de la primera gran exposición de Londres; alojó los últimos avances en tecnología y productos autóctonos exhibidos por las naciones participantes. El edificio medía 92.000 metros cuadrados y cuando la exhibición terminó, fue trasladado al este. En 1936 se quemó totalmente pero el parque que lo rodeaba aún alberga un laberinto, un escenario y las primeras figuras de dinosaurios del mundo, que suscitaron controversias en su época. Fuera de los jardines, este barrio está lleno de cafés acogedores, restaurantes y rarezas como un atienda de reptiles y un mercado de artículos antiguos de todo tipo. Lo mejor son las vistas panorámicas desde Westow Hill.
Se llega en tren desde las estaciones de Victoria o London Bridge hasta la de Crystal Palace; se puede caminar desde el Támesis por la Green Chain (www.greenchain.com).

07 Tangos alternativos

Boedo, Buenos Aires

Los espectáculos de tango de La Boca y San Telmo se llenan de turistas; es preferible seguir a los porteños dos barrios más allá, hacia el sur, para disfrutar de algo más auténtico. Boedo quedó inmortalizado en la letra de Sur, el tango preferido de la ciudad, y en sus cafés actúan los intérpretes más seductores. Es una zona con un interesante pasado político, ya que en la década de 1920 los escritores de izquierdas se reunían en sus cafeterías. El visitante puede revivir el viejo mundo del tango caminando entre sus típicas casitas de hace un siglo y visitando Las Violetas, un café de 1884 con ventanales de colores que se encuentra entre los más bonitos de la ciudad.
Boedo nació como un típico barrio de obreros que se hizo conocido a través de la literatura social; contó incluso con un grupo propio de escritores (el llamado Grupo Boedo). Se fue desarrollando en torno a la avenida del mismo nombre y todavía hoy sus casas antiguas contrastan con los modernos edificios del resto de la ciudad. A pesar de que muchos tangos hablan de Boedo, es uno de los barrios más jóvenes y alternativos.
Una vecina de Boedo, Susana García, ha creado la web www.boedomas10.com.ar, que incluye los mejores cafés y escuelas de tango del barrio, entre otras atracciones.

08 Un barrio alternativo

Observatory, Ciudad del Cabo (Sudáfrica)

Observatorio Astronómico de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. / STEVE POTTER
En un país dividido en el pasado entre blancos y negros, Obz representaba un territorio neutro. Durante elapartheid, este barrio periférico era uno de los pocos donde las dos razas convivían en sus numerosos bares y cafés animados por estudiantes de la cercana Universidad de Ciudad del Cabo. Hoy es un barrio joven, sobre todo de universitarios y artistas, en el que los grafitis adornan sus muros desconchados y abundan las actuaciones de nuevos grupos musicales. En el Observatorio Astronómico se puede contemplar el cielo dos veces al mes (el segundo y cuarto sábado) a través de sus potentes telescopios; para entrar hay que esperar junto a las columnas situadas frente al edificio principal. www.saao.ac.za

09 Escapada georgiana

Balmain, Sidney

Espectáculo callejero en Darling Harbour, en Sidney. /MICAH WRIGHT
Este barrio está a 10 minutos en ferrydesde el muelle Circular Quay, bajo el Harbour Bridge (puente del Puerto), apartado del ambiente del centro y con carácter propio. Es uno de los distritos periféricos más antiguos de Sidney, con mansiones georgianas y casitas de hierro y arenisca, aunque hoy también cuenta con modernos cafés y galerías de arte. Los peculiares mercados de los sábados, situados junto a la iglesia de Saint Andrew, ofrecen desde alimentos asiáticos a velas de pachulí. En el cercano Pyrmont, antes del amanecer, se puede asistir a la curiosa experiencia de la venta a gritos de los cangrejos, ostras y langostas del lugar (Ibacus peronii) en el mercado de pescado de Sidney. En el parque Elkington nos podremos bañar en los renovados Dawn Fraser Baths, para después divertirse en el Monkey Bar (www.monkeybar.com.au) de Darling Street.

10 Nuevos aires en las viejas imprentas

NoHo, Hong Kong

Puesto de comida callejera junto a Hollywood road, en Hong Kong. / CATHERINE KARNOW
El SoHo está desfasado en comparación con el NoHo. Situado al norte de Hollywood Road tras los enormes edificios de cristal y acero de la isla de Hong Kong, se expande en torno a Gough Street. Esta es la zona donde se situaban antiguamente las imprentas de la ciudad y algo queda de su aire tradicional, aderezado ahora con algunos toques de modernidad. Aquí encontraremos tiendas de calzado a medida, joyerías, galerías de arte y buenos restaurantes, muchos de ellos con terrazas al aire libre. Se puede empezar por el restaurante mediterráneo Lot 10 de Gough Street. Para presupuestos más modestos no faltan los puestos callejeros antigua sede de las imprentas de la ciudad aún conserva su aire tradicional que preparan sopas económicas a partir de antiguas recetas. NoHo es también la zona de Hong Kong más frecuentada por los turistas homosexuales.
Estas ideas y otras para conocer barrios desconocidos y encantadores del planeta se pueden encontrar en la guía 1000 lugares únicos de Lonely Planet, publicada en español por GeoPlaneta.

domingo, 23 de diciembre de 2012

DIEZ SECRETOS BIEN GUARDADOS EN LA PLAZA DE SAN PEDRO

Diez secretos bien guardados en la plaza de San Pedro
JUAN VICENTE BOO / CORRESPONSAL EN EL VATICANO
ABC - Día 23/12/2012 - 00.38h
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Explorar y «sentir» a fondo la plaza del Pescador de Galilea es el mejor modo de prepararse a una entrada serena en el mayor templo del planeta

1La primero, explorar la plaza


Diez secretos bien guardados en la plaza de San Pedro
La Plaza de San Pedro en Navidad



2

La «entrada de Bernini», mejor que la de Mussolini





Diez secretos bien guardados en la plaza de San PedroVía della Conciliazione

3

El apartamento del Papa

Diez secretos bien guardados en la plaza de San Pedro
Apartamento papal

4

El calendario solar y su zodiaco

Diez secretos bien guardados en la plaza de San Pedro
Panorámica de la Plaza de San Pedro

5

El punto focal de la columnata

Diez secretos bien guardados en la plaza de San Pedro
Columnata de Bernini
La puerta del papa español en 1492
Diez secretos bien guardados en la plaza de San Pedro
Entrada a la plaza de San Pedro por la Vía dei Corridori

7

El panorama desde el obelisco de Heliópolis

Diez secretos bien guardados en la plaza de San Pedro
8La chimenea de la Capilla Sixtina
Diez secretos bien guardados en la plaza de San Pedro
Esta pequeña chimenea es la clave en el anuncio del nuevo Papa

9

Los «puntitos» sobre la cúpula de San Pedro

Diez secretos bien guardados en la plaza de San Pedro
Cúpula de la basílica de San Pedro
10 El lugar del atentado a Juan Pablo II
Diez secretos bien guardados en la plaza de San Pedro
Una placa marca el sitio donde Juan Pablo II fue disparado
11La última imagen, que completa la plaza
Diez secretos bien guardados en la plaza de San Pedro
Mosaico de la Virgen
El gran conjunto religioso-monumental iniciado por el emperador Constantino en el año 324 no fue terminado hasta un milenio y medio después, cuando Juan Pablo II bendijo el mosaico de Santa María «Mater Ecclesia» que preside la plaza de San Pedro desde lo alto del edificio situado entre la basílica y el Palacio Apostólico.
En la primavera de 1980, un universitario madrileño que participaba en el congreso UNIV hizo notar al Papa que entre las 162 estatuas de santos que pueden contarse en la Plaza de San Pedro, no había ninguna de la Virgen. Juan Pablo II le escuchó pensativo, y respondió: «Bien, bien. Entonces, habrá que completar la plaza…». El estudiante se lo contó a don Álvaro del Portillo, sucesor de san Josemaría al frente del Opus Dei, y el prelado español ofreció inmediatamente una solución al Papa.
El mosaico reproduce la imagen más antigua de la Virgen que hay dentro de la basílica de San Pedro. Mientras se realizaba, tuvo lugar el atentado contra el Papa. Por eso, Juan Pablo II consideró esa imagen como una especie de exvoto por haber sobrevivido. En la base del mosaico, que bendijo el 8 de diciembre de 1981, figura su escudo, con la gran «M» y su lema mariano: «Totus Tuus».

martes, 18 de diciembre de 2012

Construcción sin forma


Construcción sin forma

Universidades y diseñadores pasan de realizar productos acabados a investigar para crearlos

EL PAIS - Archivado en:

 
Centro Cultural Aeronáutico en El Prat de Lobregat, con fachada de efecto vegetal creado por Sergi Godia, Berta Barrio y Eloi Juvillà.
La transversalidad también ha llegado al diseño. Y no parece una moda pasajera. Los proyectistas no trabajan aislados. Nunca lo han hecho, pero cada vez les cuesta menos reconocerlo. No tendría sentido no hacerlo ahora que necesitan a biólogos y físicos además de a los ingenieros y carpinteros de siempre. Parece que la función en el diseño va a seguir teniendo una importancia capital en el desarrollo de las nuevas piezas, pero empieza a evidenciarse también que ésta será tan amplia que los propios diseñadores —convertidos en inventores— serán incapaces de preverla. Así, el diseño del futuro se concentra en idear herramientas: se centra en los medios por encima de los productos finales.
El último Premio Nacional de Diseño, concedido a la empresa Cricursa —que produce los vidrios curvados que han hecho posible algunos de los edificios de Koolhaas, Rafael Moneo o Herzog & de Meuron— abría la puerta al reconocimiento del proceso frente al objeto.
La Politécnica de Cataluña ha patentado un hormigón biológico
Ahora ha sucedido de nuevo en Barcelona. Allí, el grupo de Tecnología de Estructuras de la Universidad Politécnica de Cataluña ha desarrollado y patentado un hormigón biológico para construir fachadas vivas con musgos, líquenes y otros microorganismos. Ese manto será ornamental y podrá colorearse de manera natural pero no solo simplificará el mantenimiento del edificio, facilitará además el confort térmico y reducirá el CO2 de la atmósfera.
Las fachadas vegetales y los jardines verticales requieren sistemas añadidos que complican la construcción y provocan problemas como la falta de luz. Frente a estos sistemas, este nuevo hormigón verde, ideado por los investigadores de la Escuela de Caminos Antonio Aguado, Ignacio Segura y Sandra Manso, consigue el crecimiento directo de los organismos en la fachada del edificio. Eso sí, se trata de una fachada con tres capas. La primera impermeabiliza, la segunda es la biológica y almacena el agua de la lluvia. La última capa, discontinua, evita que se pierda esa agua dirigiéndola adonde crecen los microorganismos.
Con una fachada viva, los edificios responderán a los cambios de estación, de la misma manera que la madera responde a los cambios de temperatura.
Maderas de eucalipto MH tratadas térmicamente para ser usadas como suelo.
Ha sido un diseñador de interiores, Joan Lao y un fabricante de tarimas (MH) quienes han ideado un pavimento de eucalipto capaz de soportar lluvia y sol. “Buscábamos una alternativa sostenible al consumo de maderas tropicales como el Ipe o la Teka, muchas veces obtenidas de talas sin certificado de reforestación”, explica Lao. Cuenta también que entre Galicia y Portugal se extienden más de un millón de hectáreas de ese árbol que, por su resistencia y densidad, decidieron tratar para poder aplicarlo al exterior. Lao aportó la idea. El Centro de Innovación de la Madera de Galicia, el método y el empresario Mariano Hervás, el capital para tratar térmicamente el eucalipto blanco. Modificando su estructura celular esta madera tan abundante amplia sus aplicaciones.
Que los diseñadores, los investigadores y los empresarios se empeñen en la investigación conjunta desdice la reputación que los relaciona con las modas, las quimeras o el beneficio inmediato. Que, por el contrario, el Gobierno se empeñe en reducir las inversiones en I+D revela la poca fe que el ejecutivo tiene en el conocimiento de los profesionales españoles y en el futuro de la industria en España.